Consultorio Médico: El brócoli, un poderoso aliado de la salud

El brócoli es una hortaliza originaria de las regiones templadas de Europa y Asia, perteneciente a la familia de las crucíferas, de la que también forman parte el repollito de Bruselas, el berro, repollo, coliflor y rábano entre otras. Su importancia para la salud se evidencia por la numerosa cantidad de principios activos y beneficiosos que posee, como son la vitamina C, vitamina K, betacaroteno y vitamina E, pero los mayores motivos por los que se destaca, se deben a la presencia de otros tipos de substancias vegetales que son conocidas como fitoquímicos, y que son reconocidos por sus propiedades medicinales, siendo éstas las que vamos a desarrollar en esta nota.

El brócoli es además, muy rico en fibra soluble, que es fundamental para tener una flora intestinal saludable, debido a que dicha fibra estimula el crecimiento de las bacterias benéficas, hecho que repercute positivamente no sólo sobre las funciones digestivas, sino también sobre el sistema inmunológico, el sistema nervioso y el metabolismo en general.

Para poder dimensionar la importancia de incluir brócoli en nuestra dieta, es necesario conocer y analizar las propiedades de los mencionados fitoquímicos que contiene, ya que es la única forma de comprender cómo un único vegetal, puede aportar tantos beneficios. Veamos cuales son.

Las 5 sustancias con propiedades medicinales contenidas en el brócoli.

  • La quercetina es un fitoquímico correspondiente al grupo de los flavonoides, que además de estar presente en el brócoli, se encuentra también en el té verde, en la cáscara de las uvas oscuras, en las cebollas, en las alcaparras, limones y manzanas. Se caracteriza por su poder antioxidante que ayuda a neutralizar los radicales libres generados por el metabolismo, por lo que significa que protege las membranas celulares, evitando de esa manera el envejecimiento precoz. Además, tiene una potente acción antiinflamatoria de enorme utilidad para disminuir los procesos dolorosos de distintos orígenes, como también las reacciones alérgicas que tienen siempre un componente inflamatorio. La quercetina tiene poder antitrombótico, reduciendo las posibilidades de sufrir coágulos patológicos que conducen a los accidentes vasculares, como infartos y derrames. Como si esto fuera poco, la quercetina tiene además la capacidad de fortalecer la inmunidad.

 

  • El Kaempferol, es otro fitoquímico que está presente en el brócoli, con reconocidas y múltiples propiedades medicinales. Esta substancia también se encuentra en las plantas del género Cannabis, en las pitangas, en el fruto del cajú y en el té verde. Tiene un efecto antioxidante y antiinflamatorio, usado como fitoterápico para el tratamiento del asma y las afecciones inflamatorias bronquiales. Por otra parte, el kaempferol colabora con la reducción de la glucosa en la sangre, disminuyendo además el colesterol LDL, que es conocido como la fracción del “colesterol malo”.

 

  • El sulforafano, es una substancia química que también está presente en el berro, rábanos y coliflor, pero es jústamente en el brócoli donde se encuentra la mayor concentración de éste fitoquímico, por lejos la más abundante de todos los vegetales comestibles conocidos. Sus propiedades especiales se relacionan con la activación de señalizadores genéticos, vinculados a la prevención de enfermedades crónicas y degenerativas, como por ejemplo la enfermedad de Parkinson, Alzheimer y otras afecciones neurológicas. Su consumo regular previene las enfermedades cardiovasculares, el envejecimiento precoz de la piel y las afecciones de las vías respiratorias. Es un excelente desintoxicante de las células, promoviendo la eliminación de substancias cancerígenas como el benzeno, que se encuentra presente en la polución ambiental y en el humo del cigarrillo. A todo esto se agrega un estudio realizado con ratones en la Universidad de Los Angeles (California), donde se demostró que el sulforafano lograba revertir el funcionamiento del sistema inmunológico que había declinado con el tiempo, equiparándose al de ratones mucho más jóvenes.

 

 

  • El indol 3 carbinol, es una substancia química natural, que le sirve al brócoli para protegerse de las agresiones de la propia naturaleza, ocasionadas por insectos y hongos, pero para los seres humanos se trata de un poderoso antioxidante, antiinflamatorio y protector cardiovascular. Es una substancia considerada anticancerígena, debido al estímulo de un mecanismo de reacciones de depuración celular, que le sirve a los tejidos para renovarse y regenerarse, eliminando de esa manera a las células defectuosas, que son las que tienen mayores posibilidades transformarse en células malignas.

 

  • La luteína es un “pariente cercano de la vitamina A y el betacaroteno”, considerada como una “vitamina para los ojos”, ya que puede colaborar en la prevención de la degeneración macular y las cataratas, que son frecuentes afecciones oculares de las personas mayores.

 

Todos estos principios activos medicinales, tienen la propiedad de potenciarse cuando actúan  en conjunto, un fenómeno que en medicina se conoce con el nombre de sinergia, demostrando una vez más que la naturaleza “prepara todo” de una manera perfecta.

El sulforafano y el indol 3 carbinol, son las substancias responsables de ese olor característico que tiene el brócoli cuando lo cocinamos.

Todo este conocimiento sobre sus propiedades medicinales, requiere una clave práctica y fundamental para que podamos aprovecharlas, secreto que se encuentra en la manera de preparar el brócoli, porque muchos de estos principios activos son destruidos por el calor excesivo de las cocciones prolongadas. Para poder estimar un tiempo prudencial de cocción, podemos decir que es aconsejable no superar los diez minutos cuando los preparamos al vapor, ni más de 3 minutos cuando se cocinan salteados en un wok. Lo ideal sería poder consumirlo crudo, pero eso tiene la dificultad potencial de que pueden contener bacterias que escapan al lavado. Otra característica importante a tener en cuenta es que una vez cocidos, deben ser consumidos de manera inmediata, ya que el hecho de guardarlos en la heladera para otro momento, puede desestabilizar el contenido de los principios activos por un mecanismo de oxidación.

Para terminar, es bueno recordar que la salud se construye cada día, poniendo en práctica lo que aprendemos, pero en ciertas ocasiones debe ser de una manera paulatina, en la que debemos ser pacientes con nosotros mismos, introduciendo los hábitos saludables en la medida que le vamos “tomando el gusto” a la sensación de pleno bienestar.

  • Artículo escrito por el Dr. Carlos Levigne. (Médico)
  • Universidad de Buenos Aires.
  • Especialista en Dermatología.
  • Coaching nutricional.

 

Una opinion en “Consultorio Médico: El brócoli, un poderoso aliado de la salud”

  1. Dayane Levigne dice:

    👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽

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