CONSULTORIO MÉDICO: Larvas migrans, una afección de la piel típica del verano

Las larvas migras, son conocidas también con el nombre popular de “bicho geográfico” y surgen como consecuencia del contacto directo de la piel con la arena, la tierra o el pasto, cuando éstos están contaminados con las larvas de un parásito llamado Ancylostoma Brasiliense. Este parásito con forma de lombriz, coloniza habitualmente el intestino de los perros y los gatos, por lo que sus huevos se encuentran presentes en las heces de éstos animales que, como es de suponer, en el momento de hacer sus necesidades, terminan depositándolos en el medio ambiente.

Luego de dos a siete días, favorecidos por el calor y la humedad del verano, los huevos de los parásitos se rompen, dejando salir a las larvas. Esas larvas encuentran en la arena, la tierra y el pasto, un ambiente propicio para permanecer vivas por algún tiempo, que podría llegar a ser de hasta cuatro semanas.

Los parques infantiles, las canchas de futbol de arena y también las playas, son los sitios más frecuentes donde se encuentran las mencionadas larvas, que mediante unas enzimas que poseen, acaban perforando y penetrando a las capas superficiales de la piel, transformando a los seres humanos en un medio alternativo para su supervivencia.

Al penetrar a la piel, producen una lesión enrojecida e hinchada, parecida a una picada de insecto. En los días siguientes, como las larvas no consiguen pasar a través de las capas más profundas de la piel, se quedan viviendo en la superficie realizando unos trayectos sinuosos y tortuosos que son característicos, simulando el aspecto que tienen los bordes de un mapa, por ese motivo recibe el nombre popular de “bicho geográfico”. También es frecuente observar entre los surcos sinuosos, unas ampollitas o “globitos” llenos de un líquido transparente y pegajoso. Esas ampollitas suelen romperse con el rascado, ya que las lesiones desde un principio tienen la característica de “picar” muchísimo.

Las áreas de la piel que se afectan con mayor frecuencia son los pies, debido al hecho de andar descalzos en las playas y parques durante el verano, pero también se suelen observar con mucha frecuencia en las áreas de los glúteos, por el hecho que las personas también suelen sentarse en las áreas contaminadas. Las manos de los niños que juegan en los areneros, son otros de los sitios de frecuente observación.

Esas lesiones cuando son identificadas y tratadas precozmente con el uso correcto de los antiparasitarios, mejoran y desaparecen en pocos días. El primer signo que da la pauta de la mejoría, se produce cuando dichas lesiones dejan de picar. El color rojo se va apagando lentamente hasta desaparecer por completo y sin dejar cicatrices, en un lapso de aproximadamente 7 días.

Las complicaciones surgen cuando se demora más de lo necesario para realizar la consulta profesional, ya que el rascado provoca erosiones de la piel, que son puertas de entrada que terminan siendo aprovechadas por las bacterias patógenas que provocan las infecciones. El signo característico de que la piel se infectó, es la aparición de pus acompañado de tumefacción, enrojecimiento, edema y dolor. En estos casos, además de los antiparasitarios, serán necesarios los antibióticos, que también deberán ser recetados únicamente por un profesional de salud.

La prevención de esta enfermedad, se realiza evitando el contacto de la piel con la arena o la tierra de ambientes que sean frecuentados por gatos y perros. En caso que el lugar donde va a permanecer no sea conocido, se recomienda evitar sentarse directamente sobre la arena, siendo aconsejable interponer una reposera, silla o una lona de playa, disminuyendo de esa manera las posibilidades de contacto con las áreas posiblemente contaminadas por las larvas.

Los areneros infantiles, cuando no están siendo usados por los niños, siempre que sea posible, se deberán cubrir con plásticos o lonas, evitando de esa manera que los animales los usen para hacer sus necesidades.

Es recomendable desparasitar a las mascotas periódicamente bajo la orientación de un veterinario, evitando que las formas adultas del Acylostoma brasiliense, habiten en el intestino de los animales domésticos.

 

  • Artículo escrito por el Dr. Carlos R Levigne. (Médico)
  • Universidad de Buenos Aires.
  • Especialista en Dermatología.
  • Coaching nutricional.

 

 

 

Una opinion en “CONSULTORIO MÉDICO: Larvas migrans, una afección de la piel típica del verano”

  1. Anónimo dice:

    Muy buena nota. Es exactamente como describe la nota,pues recogi perros de la calle y me contagiaron.

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