Latam anunció que cierra la filial de Argentina y deja de hacer vuelos internos

Lan Argentina SA, que desde hace unos años funciona con la marca comercial LATAM Argentina, se va del país y abandonará por completo sus operaciones de vuelos de cabotaje. Hoy por la tarde, la empresa presentará un pedido de procedimiento preventivo de crisis ante el Ministerio de Trabajo, durante el cual la compañía dará inicio al proceso de desvinculación de sus 1.705 empleados.

Los vuelos internacionales de LATAM seguirán operando, tanto desde Ezeiza como desde Aeroparque, y los aproximadamente 500 empleados que trabajan en este tipo de operaciones no serán desvinculados. Tampoco será alterado el programa de millaje de la compañía, con cinco millones de usuarios sólo en la Argentina, aseguraron fuentes del sector.

«A los pasajeros que tienen comprados vuelos domésticos se les ofrecerá un menú que incluye desde la devolución del pasaje hasta la conversión del mismo en millas», dijeron las fuentes al diario Clarín.
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Lan Argentina era hasta marzo el segundo operador del mercado de cabotaje local, con millones de pasajeros transportados durante 2019. Pero la desregulación del mercado que aplicó el gobierno anterior, sumada a las devaluaciones, incrementaron fuertemente su déficit. En los últimos dos años, la empresa había acumulado pérdidas por más de 260 millones de dólares, según los balances que el grupo presentó en Wall Street.

Con la cuarentena, las cosas fueron de mal en peor: la filial local sólo pudo hacer unos pocos vuelos de repatriación de los 80 de LATAM que llegaron a Ezeiza y Córdoba. Con el personal suspendido en sus casas, la empresa intentó aplicar (de manera unilateral) una rebaja de 50% de los salarios de abril, mayo y junio, pero el ministerio de Trabajo la intimó a pagar el 100% de las remuneraciones.

Con esta salida del mercado local, sólo quedan Aerolíneas Argentinas, las «low cost» Flybondi y JetSmart y Andes, una firma que ya venía con serias dificultades antes de la cuarentena.

La casa matriz, LATAM Airlines, pidió el mes pasado su concurso preventivo en los tribunales de Nueva York, EE.UU.

La solicitud de protección judicial, conocida como «Capítulo 11», incluye tanto a la casa matriz de Chile como a las demás filiales de LATAM en el mundo, con excepción de Argentina, Paraguay y Brasil. Pero mientras que la filial brasileña, la ex aerolínea TAM, está remando duro para volver a operar (ayer cerró un acuerdo estratégico con su competidora Azul, con la venia del gobierno de Jair Bolsonaro)la filial local pasó a ser la única del grupo internacional que anunció el cierre total de sus operaciones.

Cabe recordar que las aerolíneas tienen prohibido vender pasajes, tanto nacionales como internacionales, para fechas anteriores al 1º de septiembre. En ese contexto, la única que mantuvo cierta actividad fue Aerolíneas, con 200 vuelos de repatriación y más de 30 vuelos de carga hacia China. Pero mientras la empresa estatal tiene su operación garantizada por los aportes del Estado, las demás líneas aéreas tienen que cubrir la mayor parte el quebranto generado por la pandemia desde el bolsillo de sus accionistas. El Estado auxilió a las aerolíneas que lo pidieron con el pago de 50% de los salarios a través de los ATP de la Anses. Pero con la ventanilla bloqueada hasta el 1º de septiembre, en un contexto donde se estima que la demanda de todas formas caerá alrededor de 70%, los ingresos de todas las líneas aéreas locales cayeron a cero.

Pese a ello, el secretario general del gremio de los pilotos, Pablo Biró, reclamó que el Gobierno le quite a LATAM la licencia para volar a otros destinos del mundo. En declaraciones radiales, Biró dijo que «no hay excusas para que LATAM abandone el país” porque “en los últimos dos años la aerolínea ganó 430 millones de dólares”.

Lo cierto es que en el balance anual presentado ante la Bolsa de Valores de Wall Street (NYSE), el grupo LATAM detalló que su operación en la Argentina tuvo un quebranto de 133 millones de dólares en 2019 y pérdidas por otros US$ 132 millones en 2018. Aun así, Biró insistió en que la aerolínea fue beneficiada durante el gobierno de Macri por su ex CEO y ex vicejefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui: “Tuvo beneficios económicos, impositivos y subsidios de todo tipo durante el gobierno anterior de la mano de  Lopetegui y todo lo que anunciaron fue mentira”.

“Si LATAM se quiere ir del país y dejar tirados a los trabajadores debería dejar de operar donde no tiene una competencia real”, dijo Biró, quien de todas maneras descartó que vayan a reclamar una expropiación de la filial, como ocurrió con el caso de Vicentín. «No se está hablando de soberanía alimentaria ni de una necesidad de fondo», dijo el titular de APLA.

El titular de Aeronavegantes, Juan Pablo Brey, también cuestionó la operación de LATAM en Argentina, ya no sólo por su salida del país, sino por su historia de 15 años. «Después de años de llevarse todo para el holding sin desarrollar la filial argentina, es realmente preocupante la decisión que está tomando Latam. Además, no se puede dejar a más de 1.700 familias en la calle en el medio de una crisis sanitaria global».

 

Con información de Clarín

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